Viernes 08 de Junio de 2012 16:21

Camarón mantis un arma de guerra

por  Planeta Buceo
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Conocido por los buzos por su agresividad y lo afilado de sus tenazas, por ello lo nombran "rajador de pulgares".

El camarón mantis (Gonodactylus smithii), un crustáceo de exótico aspecto que habita en el gran arrecife de coral australiano, es bien conocido por los buzos por sus agresividad. Sus terribles tenazas tipo martillo se mueven aún más rápido que una bala del calibre 22 y, a base de golpes, son capaces de destruir las conchas de los moluscos, las cabezas de algunos peces, los exoesqueletos de los cangrejos -de extraordinaria resistencia- e incluso el cristal de un acuario. Un grupo de investigadores de la Universidad de California ha estudiado las propiedades que convierten a este animal en un arma mortal. Según afirman en la revista Science, la criatura puede inspirar la fabricación de una nueva generación de chalecos antibala y el blindaje de vehículos militares y aeronaves.

 

Los investigadores descubrieron que las tenazas de este camarón, que puede alcanzar los 12 cms., tiene una estructura muy compleja, compuesta por tres regiones especializadas que trabajan juntas para conseguir una resistencia aún mayor que la de muchas piezas cerámicas de ingeniería.

 

La primera región, situada en la superficie de impacto de la tenaza, contiene una alta concentración de minerales, de forma similar a la encontrada en el hueso humano, que soporta el impacto cuando el camarón ataca una presa. En el interior, capas de quitina (un azúcar complejo) altamente organizadas actúan como un amortiguador, absorbiendo la energía de los golpes. Por último, la tenaza está encapsulada en sus lados por las fibras de quitina que la envuelven, manteniéndola intacta durante estos impactos de alta velocidad. Hasta 50.000 en toda su vida.

 

Mil veces su peso

La fuerza creada por el impacto del camarón mantis es más de 1.000 veces su propio peso. Es tan poderoso que los científicos necesitaron mantener al animal en un acuario especial en su laboratorio para que no rompiera el cristal. Además, la aceleración de la tenaza produce un efecto de cavitación, lo que significa que corta el agua, literalmente hirviéndola.

 

«Esta tenaza es dura, pero también ligera y resistente, por lo que tolera muy bien los golpes», dijo David Kisailus, autor de la investigación. «Es el santo grial para los ingenieros de materiales». Con un producto semejante, más ligero y al tiempo más resistente al impacto, podrían crearse, por ejemplo, coches eléctricos o aviones ligeros que reduzcan el consumo de energía, al tiempo que sean más resistentes a los impactos.

 

Pero Kisailus cree que la principal aplicación de estos conocimientos reside en crear un nuevo blindaje militar, un material que tendría un tercio del peso y el espesor de las armaduras existentes.

 

Fuente: abc.es/ciencia y wikipedia