Miércoles 20 de Junio de 2012 17:01

La cumbre Río+20 nos condena al "suicidio planetario"

por  Planeta Buceo
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La tierra y los océanos se desangran y nuestros dirigentes miran hacia otro lado: "sus bolsillos".

Cada vez queda menos tiempo para evitar que nuestro planeta llegue a un colapso irrecuperable que condenaría a las siguientes generaciones a un futuro más que incierto.

 

En la actualidad todos somos conscientes de este problema y casi como por obligación periódicamente se celebran macro conferencias donde los jefes de estado de todo el mundo intentan buscar soluciones para paliar esta situación.--- El resultado de estas cumbres donde se juega nuestro futuro nunca está a la altura de las circunstancias, al igual que nuestros dirigentes, se prima el beneficio inmediato a costa de la sostenibilidad del planeta.

 

Rio +20 no ha sido una excepción, las conclusiones que deben ratificar los jefes de gobierno son calificadas por los científicos y ambientalistas, como “vagas y poco ambiciosas”. Para los más críticos: “un auténtico fracaso”.

 

No habiendo hasta el último momento consenso sobre “casi nada”, los diplomáticos responsables de redactar el texto, en el que, según ellos mismos, “todos encontrarán algo que no les guste”, prefirieron aplazar las decisiones concretas para más allá y llenar unas páginas de “buenas intenciones”.

 

Por ello, quizás, la mejor definición de los resultados del tan esperado Río+20 es la acuñada por un periodista: “Ganó la burocracia, perdió la Tierra”. Para el secretario de Medio Ambiente del Estado de Rio y exministro de Medio Ambiente, Carlos Minc, el texto final aprobado supone el "suicidio planetario" ya que "no han sabido defender ni aprobar la substitución de los combustibles fósiles por fuentes de energía renovables".

 

Así que ya podéis preparar a vuestros hijos para el sacrificio. Os dejamos algunos datos del presente y futuro que los espera.

 

EN 2050 PODEMOS LLEGAR A SER 11.000 MILLONES DE HABITANTES.

Si los habitantes de la Tierra no modifican radicalmente sus hábitos de consumo voraz y la población mundial continúa creciendo de manera descontrolada, las consecuencias para la naturaleza y, consecuentemente, para las generaciones venideras, serán nefastas.

 

CADA VEZ MENOS ESPECIES EN EL PLANETA.

Es difícil percibir en directo la magnitud de un cambio como el que vive el planeta. Un 41% de los anfibios, un 33% de los corales, un 25% de los mamíferos y un 13% de las aves están “amenazadas por la extinción”.

 

Julia Marton- Lefèvre, directora general de la UICN, afirma en un comunicado que “es imposible lograr un futuro sostenible sin conservar la diversidad biológica –especies animales y vegetales, sus hábitats y sus genes– no solo en beneficio de la propia naturaleza, sino también de los siete mil millones de personas que dependen de ella. La última Lista Roja de la UICN es un claro llamamiento a los líderes mundiales reunidos en Río de Janeiro para proteger la red de la vida en nuestro planeta".

 

LOS OCÉANOS NO SOPORTAN MÁS LA PRESIÓN HUMANA.

La demanda de pescado no deja de crecer: ha aumentado un 32% desde 1992 frente a un aumento del 22% de la población. Al contrario que la agricultura o la ganadería, en la pesca la única revolución tecnológica ha sido la de capturar más y más. Según la FAO, “hay razones para creer que la producción pesquera ha alcanzado el límite”. Uno de los temas en Río es el bajo nivel de protección de los océanos, menos del 1% de la superficie frente al 15% de la tierra.