Domingo 12 de Febrero de 2012 08:10

Opinión - La caza de ballenas en el siglo XXI

por  Planeta Buceo
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¿Por qué es capaz el hombre de llevar a las ballenas a la extinción? Esta es la opinión de Planeta Buceo.

Japón arponea cada año a cientos de estos inteligentes animales con la excusa de un supuesto programa científico. Hasta ahora la presión de la opinión pública no ha servido para cambiar la actitud del gigante Asiático, más bien al contrario, están intentando comprar los votos de pequeños países para levantar la moratoria internacional. Programa que, sin lugar a dudas, consiguió salvar de la extinción a uno de los animales más fascinante que ha habitado en el planeta.

 

Son muchos los motivos que se pueden exponer para defender a ballenas y defines: su inteligencia, sensibilidad y singularidad, los cataloga, al igual que el hombre, como mamíferos superiores, ambos conscientes de sí mismos y de lo que ocurre en el mundo que los rodea. Por el contrario sólo existe una razón, o mejor dicho sinrazón, por la que se sigue cazando ballenas: el interés económico de dos de los países más ricos del mundo, Japón y Noruega.

 

Cuando se explota una especie hasta la extinción se produce sólo el beneficio de unos pocos, que toman lo que no es suyo, en perjuicio del resto. Y lo que quizás sea más importante, es un robo a las futuras generaciones, que se verán privados de unos recursos y de una calidad de vida imposible de recuperar. Probablemente, nuestros hijos y nietos maldigan a quienes les dejaron un planeta inhabitable y a todos aquellos que no hicieron nada por evitarlo.

 

Está demostrado que los poderes políticos y económicos cada vez tienen menos miedo a la opinión pública, y mientras las instituciones y los países discuten, Japón ya ha masacrado a más de 8000 ballenas, demostrando que la única razón que prevalece es la de los hechos consumados. Ni la denuncia de Australia, por violar sus aguas jurisdiccionales, ha conseguido frenar a las huestes niponas. Así que, año tras año, comienza la temporada de caza en el Océano Antártico, declarado por las leyes internacionales “santuario para las ballenas”, y las empresas balleneras, escoltados por buques de la armada nipona, se apresuran para consumar su matanza, o según dicen ellos “a cubrir el cupo de su programa científico”.

 

Pero no todo iba a ser malo, al igual que hay gente dispuesta a matar, existen hombres dispuestos a dar su vida por impedirlo. Así que todas las temporadas de caza se libra una batalla contra el lado oscuro en nuestros océanos. Pero ¿quiénes son nuestros héroes? Sin lugar a dudas este honor lo consiguen día a día los hombres y mujeres de Sea Sheperd y sus tácticas de acción directa contra la flota ballenera. Con sus barcos se interponen entre el cazador y la presa, enredan sus hélices, abordan las embarcaciones e impiden su repostaje. Hasta tal punto llega el hostigamiento que, como ha ocurrido este año, tienen que retirarse sin lograr sus macabros objetivos.

 

Sin lugar a dudas ésta no es una lucha entre iguales y Sea Sheperd tiene que enfrentarse a una fuerza económica sin precedentes, que no escatima en artimañas para lograr sus objetivos. Sin ir más lejos, el año pasado wikileaks difundió cuatro cables confidenciales enviados por la embajada estadounidense en Tokio, que venían a demostrar que Japón y Estados Unidos llegaron a un pacto secreto a pocos días de una reunión de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), por el que el país nipón se comprometía reducir su cuota ballenera en las aguas de la Antártida a cambio de que Washington endureciera la legislación contra activistas contrarios a la caza de ballenas.

 

Está claro que la batalla tiene tintes de continuar durante años y que el futuro de los cetáceos y de nuestro planeta es cada vez más incierto. Así que mientras otros exponen su vida a nosotros nos queda educar a nuetros hijos en el amor por la naturaleza y en la empatía hacía el resto de especies, garantizando de esta manera que habrá nuevas generaciones dispuestas a luchar en el futuro. Sus éxitos serán el triunfo del hombre sobre el hombre.