Jueves 05 de Abril de 2012 20:47

El papel de los buzos en la II Guerra Mundial

por  Planeta Buceo
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Como cualquier actividad humana, el buceo ha tenido desde sus inicios una aplicación militar. El papel que jugaron los buzos de la II Guerra Mundial fue determinante en algunas batallas históricas.

Casi todas las naciones beligerantes utilizaron buzos en operaciones especiales, con equipamientos rudimentarios y prácticamente desarmados. Los británicos utilizaban el nombre de “frogmen” (hombres rana) para estos héroes (dignos de causas más nobles), que terminaban siendo muertos o capturados en la mayoría de las acciones. La operación más conocida (y espectacular) de la segunda gran guerra fue la protagonizada por seis buzos de la marina de la Italia, que pusieron en jaque a la poderosa marina británica en su propia guarida.

 

frogmanEn marzo de 1941, la marina italiana había sido masacrada por la Royal Navy en el Cabo Matapán (Grecia), aparte de las pérdidas materiales, 2300 marinos italianos cayeron en el ataque (mientras que los británicos solo perdieron 3 hombres y un avión torpedero). Ante esta debacle, el alto mando italiano decidió dar un golpe de mano en el mismo corazón de la flota británica del mediterráneo, el puerto de Alejandría.

 

El objetivo de la misión era tarea de titanes: infiltrarse en el superprotegido puerto egipcio, colocar minas magnéticas en dos acorazados y un petrolero, para posteriormente ser recogidos por un submarino en la costa. Para ello contaban con un equipamiento básico, basado principalmente en los llamados “torpedos de curso lento”, que no eran más que torpedos equipados con motores eléctricos pilotados por dos personas, cuya cabeza desmontable llevaba 300 kilos de explosivo. Tres de estos aparatos, apodados “Maiale” (cerdo), se encargarían de cada uno de los objetivos.

 

Los seis comandos, enfundados en trajes de caucho y con rudimentarios respiradores, partieron del submarino Sciré el 19 de diciembre de 1941. Consiguieron acceder al puerto siguiendo la estela de tres torpederos británicos. Una vez infiltrados cada “maiale” se dirigió a su objetivo, encontrándose con un nuevo obstáculo, las redes anti torpedos que protegían los buques. Para salvarlos, tuvieron que exponerse, pasando por encima. Todo sale extrañamente bien, y consiguen, tras una hora de arduo trabajo (para lo que tuvieron que utilizar el aire de reserva que transportaba el torpedo), colocar los explosivos bajo los tres buques, además de una bomba incendiaria en el petrolero. El jefe del operativo, Durand de La Penne sufrió una avería en su respirador, siendo capturado al salir a la superficie. Interrogado por los británicos, se negó a revelar su misión, pero recomendó la evacuación de los buques. A las 5h 40 del día 20 de diciembre, estalla el petrolero aunque la bomba incendiaria falla.

 

Los británicos tratan de obligar a La Penne a bajar a retirar los explosivos, pero este se niega. A las 6h06 estalla el acorzado “Valiant” tras una formidable deflagración, y a las 6h15 lo hizo el “Queen Elisabeth”, no se hundieron, pero, gravemente averiados, estuvieron nueve meses en dique seco. Además tres marinos británicos fallecieron La misión había sido un éxito. Los cinco buzos restantes fueron capturados por policías egipcios días después, mientras esperaban ser recogidos por el Sciré. La Penne escaparía dos veces siendo nuevamente capturado. Estos hombres fueron considerados héroes por ambos bandos y el propio Winston Churchill dijo de ellos que fueron “un notable ejemplo de valor e ingenio”.

 

Autor del artículo: Daniel Guzmán

maiale

 Foto: Torpedo modificado para transportar buzos “Maiale"